Cuestión de principios

CopyleftEsta semana Google, a través de sus representantes en España, pidió al congreso que se incluyan en la ley excepciones al pago de derechos de autor. Básicamente, pidió lo que se considera “fair use” (usos justos) en la ley de EEUU y otros países: el derecho a citar y parodiar, entre otros; además de la digitalización con fines divulgativos.

Además, grupos tan diversos como los de la hostelería, las compañías de teatro de las escuelas, las empresas de tecnología, y las peluquerías, que se ven afectados por cobros abusivos por parte de las entidades de gestión de derechos de autor (SGAE), están pidiendo excepciones que devuelvan al derecho de autor a un cauce razonable.

Todos los esfuerzos por restablecer un equilibrio en materia de derechos de autor son loables, pues buscan que estas leyes fomenten la creación y no sean simplemente una forma de obtener rentas monopólicas.

Pero por otra parte, es muy importante complementar estos esfuerzos con una discusión sobre principios, como la defensa del Dominio Público, o cómo la propiedad intelectual interactúa o interfiere con la promoción del acceso al conocimiento, la educación, o la libertad de expresión.

Jessica Litman, en su obra “Digital Copyright“, analizó cuidadosamente el proceso de legislación sobre propiedad intelectual a lo largo de la historia. Lo que descubrió, entre otras cosas, es que la negociación entre las partes interesadas tiende a producir leyes con reglas y excepciones muy específicas, que resuelven las disputas actuales, pero que rápidamente hacen que la ley quede obsoleta. Esto hace que las leyes con el tiempo sean más complejas, más difíciles de cumplir, y entreguen menos derechos para los ciudadanos.

león en el congreso de los diputadosNo podemos olvidar que los ciudadanos están, o deberían estar, representados en este debate. Sus representantes son los senadores y diputados electos. Éste es el momento de llegar a ellos, de explicarles por qué es importante esta discusión más allá de las excepciones que pueda lograr cada sector para su negocio. Esta es una gran oportunidad para discutir sobre principios, comenzando en la blogósfera, en foros, debates y en los medios de comunicación. Una discusión sobre principios puede llevarnos mucho más lejos, y este es el mejor momento para que los ciudadanos exijan que el congreso vaya más allá de simplemente mediar entre las partes que están negociando y entre en el terreno de preguntarse qué es lo mejor para todos. Ése es su trabajo, a fin de cuentas.

Fotos: Mikel Gómez y Wikimedia Commons, bajo licencia CC.

9 febrero 2010 —

  • wenukura

    un principio: una conversación es una conversación que surge de una conversación. Una conversación es transcribible.

    De alguna manera cualquier expresión del intelecto humano surge necesariamente de una conversación anterior en que es posible distinguir el nuevo eslabón de lo anterior. Cabe preguntarse cual es “nuevómetro” que permite decir que ese nuevo eslabón es necesariamente nuevo y merece ser retribuido y atribuido a alguien … a mi me parece que más interesante que el eslabón es la forma en como la cadena se desarrolla. En general me parece que a lo largo de la historia de la ciencia y la técnica el eslabon que calificamos de nuevo, surge siempre de una dinámica anterior que es común a todas las innovaciones, por tanto si empezamos a conversar conscientes de cual es ese mecanismo que permite incubar lo nuevo necesariamente descubriremos algo nuevo. En ese sentido el principio debería apuntar a reconocer el proceso y no el hito ni el ego particular.

  • vicentepascual

    Estos autores avariciosos que nos enfilan hacia la mediocridad que esgrimen que la plusvalia que la reduccion de costes que el medio tecnologico proporciona debe ser toda para ellos y que sigans produciendo literatura , musica y cine basura. Y eso si a ser posible también subvencionado.
    Y claro no se conforman con la taxa que ya todos los usuarios del medio pagamos aunque la actividad no tenga nada que ver,l quieren seguirse forrando con una empresa ruinosa, mercantilizando a su favor una cultura que debe ser publica.
    Creo señores como maestro que soy que ustedes deben pagarle una parte de su sueldo al maestro que le enseño a leer o al profesor que le enseñó a componer, claro miraríamos también si la vecina esa de los pechos gordos que le hizo poeta por no podérsela beneficiar no tiene tambien una parte de ese botín, Pues no sparece que se trate del derecho a vivir del sueldo sino a mantener una ganancia por encima de la del mercado y protegida y garantizada por todos.
    A ustedes firmantes de la lista de SINDE les recuerdo que no se puede queres chocotajáas como dicen en mi pueblo, o subvenciones publicas o mercado y cada una con sus reglas .